Duke’s Band: Cinco músicos de Monte Grande le rinden tributo a Genesis.

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Duke´s Band es un grupo musical encargado de rendirle triubuto al Genesis de la época dorada del Rock Progresivo, la cual abarca el período de fines de los 60´s a 1975, aproximadamente, y que conjuga lo mejor de la música sinfónica, el jazz y el rock conformando un producto totalmente innovador para aquella época. El término “progresivo” hace alusión a la progresión armónica que podemos hallar en la composición de las canciones, y que son marca registrada de este subgénero musical.

 

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Esclavos del Séptimo: La tradición del Blues persiste.

 Cuatro jóvenes de Luis Guillón y Monte Grande se encargan de mantener  vivo al Blues en lo profundo del Conurbano.

En un café de Monte Grande, bajo un ambiente sobrio  y con aires que remontan a esa esencia tanguera de principios del siglo XX que hoy se hermana con el Blues, me encuentro con  los muchachos de Esclavos del Séptimo: Damián Suarez (voz y segunda y guitarra), Nicolás -Rober- Roberto (primer guitarra y coros), Diego Azario (Bajo) y Lucas -Toto- Di Biase (Batería). Estamos sentados  tomando algo y hablando sobre sus próximos ensayos, de cara al concierto que darán el viernes 7 de septiembre en El Viejo Correo, en la localidad de Temperley.

Damián, Diego, Toto y Rober.

 ¿Cuándo y cómo nace Esclavos del Séptimo?

La banda  – cuenta Damián- comenzó cuando todos estábamos en la secundaria, a principios de 2008. Unos amigos míos que eran hermanos  tuvieron la idea de armar un grupo, y me llamaron para tocar la guitarra. Como nos faltaba un baterista, le ofrecí  el puesto  a Toto, el aceptó enseguida  y empezamos a tocar. Seis meses más tarde, los hermanos deciden irse,  dejándonos a la deriva. Nos faltaba conseguir a otro guitarrista y a un bajista. Había un guitarrista más en la secundaria, pero no nos llevábamos con él, aunque sabíamos  de sus gustos musicales. Así que un día pensé en él y le dije a Toto: “digámosle a Rober” (por Nicolás Roberto). Lo llamamos para la audición, vino y dijo “Miren que no se tocar muchos solos,  se éste nada más”. Me acuerdo que lo dijo como si no supiera tocar bien. Luego, agarró la guitarra ¡y se  puso a tocar perfectamente  el solo de Stairway To Heaven! (risas). En ese momento  yo estaba aprendiendo guitarra con un profesor que era muy blusero, sus gustos musicales me influenciaron  al toque, ahí es cuando le recomiendo este profe a Rober, y el tampoco  tardó mucho en inspirarse en Ariel, el profesor. Aún nos faltaba un bajista, fue entonces cuando decidimos llamar a un amigo que nos venía a ver siempre a los ensayos, Diego. Al momento de tocar, a Rober y a mí lo primero que nos salía era Blues, gracias a la influencia de Ariel, y como Diego y Toto sabían tocar este estilo dijimos, “Listo, hagamos Blues”.

¿Cómo surge el nombre de la banda?

Un día, -dice Toto-  estábamos en mi casa, y le dije a Damián: “Pensemos en un nombre que tenga que ver con el Blues”.  Se sabe que la séptima nota del acorde de una canción es la que produce que dicha obra suene a Blues. Entonces, el concepto “séptimo” vendría a ser sinónimo de Blues. El tema de “Esclavos” tiene que ver con los esclavos africanos que migraron a Estados Unidos durante el siglo XIX, los cuales, mezclaban su canto triste y melancólico con ritmos provenientes de su tierra. Además, Diego comenta que el nombre también les sirve para expresar su fidelidad hacia este género fundacional, “somos esclavos del blues”.

¿Cuáles son sus influencias más grandes?

Sin duda, – explica Diego-  nuestra influencia nacional más importante es Pappo. Me acuerdo que al principio, en los shows, parecíamos una banda tributo al Carpo (risas). También nos gustan Eric Clapton, B.B. King, Jimi Hendrix, The Beatles y Spinetta.

El 7 de septiembre se están presentando en el Viejo Correo, ¿Cómo se están preparando para el show?

Nos venimos preparando a full, -cuenta Rober- todavía nos quedan dos ensayos más. La idea es ir  adelantando lo que será nuestro primer disco, que saldrá a fin de año. Nos encanta tocar en vivo, el público casi siempre nos pide más temas. A veces hasta tocamos algún rock and roll y la gente se copa y se pone a bailar.  Nos gusta que reine la buena onda en los shows, que la gente  nos pueda escuchar mientras  se toman una birra.

 Franzil

Fotos: Wendy Miller